Érase una vez un individuo, de nombre Harry, llamado el lobo estepario. Andaba en dos pies, llevaba vestidos y era un hombre, pero en el fondo era, en verdad, un lobo estepario. Había aprendido mucho de lo que las personas con buen entendimiento pueden aprender, y era un hombre bastante inteligente. Pero lo que no había aprendido era una cosa: a estar satisfecho de si mismo y de su vida. Esto no pudo conseguirlo. Acaso ello proviniera de que en el fondo de su corazón sabia (o creía saber) en todo momento que no era realmente un ser humano, sino un lobo de la estepa.

Que discutan los inteligentes acerca de si era en realidad un lobo, si en alguna ocasión, acaso antes de su nacimiento ya, había sido convertido por arte de encantamiento de lobo en hombre, o si había nacido desde luego hombre, pero dotado del alma de un lobo estepario y poseído o dominado por ella, o por ultimo, si esta creencia de ser un lobo no era mas que un producto de su imaginación o de un estado patológico. No dejaría de ser posible, por ejemplo, que este hombre, en su niñez, hubiera sido acaso fiero e indómito y desordenado, que sus educadores hubiesen tratado de matar en el a la bestia y precisamente por eso hubieran hecho arraigar en su imaginación la idea de que, en efecto, era realmente una bestia, cubierta solo de una tenue funda de educación y sentido humano. (Fragmento)

Hermann Hesse (1877-1962) fue un escritor alemán nacionalizado suizo cuyas novelas, muy influidas por la filosofía oriental, analizan la complejidad interna del hombre y sostienen la búsqueda del yo íntimo para adquirir un sentido de la existencia...

Hesse reflejó la crisis espiritual de su época al escribir el Lobo Estepario (en el 1927).

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El mundo ...esta convertido en una completa estepa....llena de lobos.....y lobas...